Cine


De estas veces que nadie se explica cómo un universo tan venerado por el metafriquismo no ha sido llevado antes al cine para ganar unas pelas. Quizá porque se nos antoja imposible de materializar, como ocurriera en tiempos con Tolkien. Un director desconocido se adelanta a Guillermo De Toro, quien lleva años preparando En las montañas de la locura.

En los cines no hay piquetes, así que aprovechen para ver la última película del director más sugerente, y malinterpretado, de los últimos años.

Que sí, que hace dos años nos decepcionó un poco (más por el desarrollo que por el planteamiento, que es tan brillante como el del resto de sus películas), pero aún así asomar la cabeza por su universo personal es algo siempre estimulante y recomendable.

Desaconsejable para los que siguen pensando que “Señales” es una película de extraterrestes.

Los seguidores de Indiana prefieren no saber detalles. Tomamos precauciones similares a las del Proyecto Manhattan. No le dimos el guión ni al equipo técnico. Tenían que leerlo en la habitación contigua a mi despacho. Ni a los agentes o a los actores. A los protagonistas les enviamos el libreto para que lo leyeran mientras un mensajero esperaba en su puerta para devolverlo en cuanto acabaran. Aun así, nos robaron 4.000 fotografías que hubieran desvelado la trama. Cuando el culpable contactó con una web, ésta no quiso tamaña responsabilidad y avisó al FBI. El responsable está ahora en la cárcel. Yo soy blando, pero con George no se juega.

Steven Spilberg, en El País.

[...] Y maldiciendo continuamente la incomodidad y vetustez de la mayoría de los cines, la imagen desenfocada, el sonido inaudible o excesivo, las copias en estado lamentable, las restricciones con la calefacción y la refrigeración glacial, la masticación palomitera que puede provocar un ataque de nervios, las hostias que te amenazan en la oscuridad por la mezquina ausencia de acomodadores, la certidumbre de que los fenicios no han cuidado a su clientela, que la gallina de los huevos de oro se extinguió por la codicia de los dueños de la granja, a pesar de tantas miserias constatables, yo siento una angustia apocalíptica ante la extinción de la forma irreemplazable de ver el cine. En soledad o en compañía, en la primera sesión o en la madrugada. Esa droga dura no admite adulteraciones.

Carlos Boyero reivindica brillantemente en elpais.com uno de los últimos placeres legales que nos quedan.

Qué bien nos hubiera venido que estos valientes defensores de la PAZ, que se “arriesgan” a apoyar al que manda, se hubieran dado una vuelta por el País Vasco cada vez que había un atentado; más que nada para acompañar a las víctimas en su dolor y ayudarles con su solidaridad activa a defender la alegría. Qué bien nos vendría, ahora incluso, que se acercaran a esos pueblos del País Vasco en los que los ciudadanos constitucionalistas siguen sin poder hablar sin miedo; qué bien nos hubiera venido que se manifestaran con nosotros, defendiendo la alegría, cada vez que decíamos ETA NO.

Rosa Díez se desahoga a gusto en su blog, convencida de que una pataleta de socialista arrepentida le regale un puñadín de votos. Nos permitimos el lujo de tirar de hemeroteca y recordarle aquella edición de los los Premios Goya de 2004, donde Cayetana Guillén Cuervo alzó sus manos blancas contra ETA y la Academia de Cine hizo público un comunicado en el que manifiestaba : “NO al terrorismo, NO a ETA, NO a la guerra, NO a la tortura, NO a la pena de muerte, NO a los malos tratos, NO a la manipulación, NO a la coacción, NO a la censura, NO al hambre, NO a la injusticia, NO a la miseria”.

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‘Senderos de Gloria’, el filme que Stanley Kubrick realizó con sólo 28 años, cumple este 25 de diciembre 50 años, pero la obra no ha envejecido y sigue alimentando debates sobre su mensaje que muchos consideran anti-belicista y otros una denuncia de ciertos comportamientos humanos.

El filme se desarrolla en una época y un contexto muy definidos, durante la Gran Guerra en el frente francés de Verdun, y muestra con implacable realismo el horror de las trincheras y la crueldad de una contienda llevada -por primera vez en la historia- con medios modernos, pero con mentalidad feudal. Pero el film va más allá de aquel momento histórico, e incluso de la crítica anti-belicista u anti-militarista.

El propio Kubrick explicó en una entrevista con el ‘New York Times’ en 1958 que para él “el soldado es fascinante porque todas las circunstancias que lo rodean están cargadas de cierta histeria. Pese a todo su horror, la guerra es un drama en estado puro pues es una de las pocas situaciones en las que los hombres pueden alzarse y defender los principios que consideran suyos”.

Más en El Mundo

No podía ser de otra forma.

  • Fraude‘ (1973), de Orson Wells
  • Holocausto Caníbal‘ (1980), de Ruggero Deodato
  • Zelig‘ (1983), Woody Allen
  • This is spinal tap‘ (1984), de Rob Reiner
  • El proyecto de la bruja de Blair‘ (1999), de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez
  • Very Important Perros‘ (2000), de Eugene Levy
  • CSA: Confederates States of America‘ (2004), de Kevin Wilmott
  • Un poderoso viento‘ (2003), de Christopher Guest
  • Borat‘ (2006), de Larry Charles
  • American zombie‘ (2007), de Grace Lee

Curiosa lista publicada hoy por ADN.

Jesus Camp

AÑO: 2006
DURACIÓN: 87 min.
DIRECCIÓN Y GUIÓN : Heidi Ewing, Rachel Grady

Jesus Camp se estrenó en 2006 en EEUU, probablemente en pocas salas, y fue nominado al Oscar a Mejor Documental. La película se centra en un campamento evangélista para niños de entre 6 y 12 años que, a lo largo de la casi hora y media de película, hablan como adultos de la salvación eterna, del aborto, abordan a quien ven en una bolera para decirles que “Dios me ha dicho que venga y converse contigo sobre la salvación”, tienen prohibido leer los libros de Harry Potter porque (según una de las “educadoras”) “la brujería está prohibida por la Biblia”

El objetivo del campamento es claro: Hacer ver a los niños cómo se llega a la salvación eterna.

También por la pantalla desfilan predicadores que despachan semanalmente con el presidente de EEUU, que rezan para que sea elegido tal o cual juez del tribunal supremo, que justifican o defienden guerras, que atacan la homosexualidad, … todo con un trasfondo común: la necesidad de la separación Iglesia-Estado. Algo de lo que me acuerdo cada medianoche cuando pillo los comentarios editoriales de la Cadena Cope.

Momentos a destacar del documental:

  • Los monitores, el día previo a la inauguración del campamento, rezando para que no se vaya la luz y pidiendo que las presentaciones de Powerpoint (!!) sean bendecidas.
  • La veneración a la silueta de George Bush que en un momento dado se presenta.
  • Las lágrimas de niños, que no debían tener más de 10 años, y que con la boca tapada con cinta de embalar oran contra el aborto.

En definitiva, que pese a no tener la espectacularidad de los documentales de Michael Moore es un muy recomendable documental.

Decidirse por el mejor filme jamás rodado puede ser una tarea muy compleja, a no ser que se establezcan los criterios de selección muy claramente desde el principio.

La mejor película de la historia debe ser:

  1. Sorprendentemente entretenida.
  2. Magistralmente interpretada.
  3. Atrevidamente crítica.
  4. Ingeniosamente escrita.
  5. Técnicamente perfecta.

Pero, sobre todo, que siga fascinando tras decenas de visionados.

Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (1964) de Stanley Kubrick, extrañamente traducida en España como ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú.

Google ha confundido completamente los términos de su relación con los usuarios, y con su decisión de eliminar dichos resultados, estaba equiparando a los ciudadanos de España con los de China. Una comparación en términos de libertades en la que todos tenemos muy claro quiénes salimos perdiendo. Para Google, es lo mismo: somos meros usuarios, no el Gobierno chino o la SGAE de turno. Esos mandan mucho más que nosotros. El que una vez fue un motor de búsqueda que se diferenció por mostrar a los usuarios los resultados que realmente querían encontrar, por no vender posiciones en los listados de resultados, hoy se dedica a eliminar las páginas que molestan a cualquier entidad con el poder suficiente para hacerse oír o para formular una simple denuncia, y ofrece sus servicios a dichas entidades para “limpiar su imagen” y “educar” a la opinión pública.

Este párrafo de Enrique Dans viene a cuenta de la polémica surgida al conocerse que ejecutivos, de grandes cuentas sanitarias de EEUU, modificaron los resultados que da Google si buscabas en el buscador datos sobre la película “Sicko” de Michael Moore.

Lo he dicho en alguna ocasión, hablando con gente que tiene una visión romántica del artista y considera sagrada la creación: al final, el arte no salva a la persona. Por muy sublimes que sean las obras que uno ha creado (y Bergman nos proporcionó un menú de asombrosas obras maestras del cine), no le protegen de la fatídica llamada a la puerta que interrumpía al caballero y sus amigos al final de El séptimo sello. Y así es como, en un veraniego día de julio, Bergman, el gran poeta cinematográfico de la mortalidad, no pudo prolongar su inevitable jaque mate; y con él falleció el mayor cineasta de todos los que yo he conocido. [...]

Yo tenía largas conversaciones telefónicas con él. Me llamaba desde la isla en la que vivía. Nunca acepté sus invitaciones porque me preocupaba el viaje en avión, no me apetecía volar en avioneta hasta un puntito cerca de Rusia en el que la comida iba a consistir probablemente en yogur. Siempre hablábamos de cine y, por supuesto, yo dejaba que hablase sobre todo él, porque me parecía un privilegio oír sus ideas.

Woody Allen, en una carta escrita tras la muerte de Ingmar Bergman.

Como la política nacional está que da pena y no hay ganas de citar a Miguel Sanz y sus riñas de enamorados con el PP, seguiremos hablando de espías. Ahora le toca el turno al desafortunado Litvinenko, ex-KGB asesinado por la ex-KGB. Resulta que un club de striptease de Londres fue uno de los lugares donde se hallaron restos de polonio 210, la sustancia radiactiva tóxica que el año pasado mató al ex espía ruso. Así lo describe un recién destapado informe. A priori lo que primero viene a la cabeza es que el tal Litvinenko era, aparte de coronel, guarrón. Haciendo humor (y cine) negro deberemos preguntar a su esposa y sus dos hijos que le parece tal hallazgo. Ya casi tenemos la película completa. ¿Qué sería de una trama de espías sin su correspondiente striptease?

Agentes dobles, funcionarias asalariadas, famosas investigadas. El verano fespañol se presenta misterioso y castizo. Tras la detención del agente amigo de los rusos le llega el turno a la funcionaria de la Seguridad Social que pasaba al Cesid información de Leticia Sabater.

“Isabel Barrio, la funcionaria de la Seguridad Social condenada a cuatro años y medio de cárcel por revelar datos reservados a un agente del Cesid a cambio de 70.000 pesetas al mes, lamenta en una información de EL MUNDO que al espía que le pagaba ni siquiera lo han llamado ni encausado en el caso.

La Audiencia Provincial de Madrid, en una sentencia confirmada recientemente por el Tribunal Supremo considera un “hecho probado” que Isabel Barrio “se apoderó y proporcionó a Juan Garrote, funcionario del Ministerio de Defensa, información reservada -vidas laborales, grupos de cotización, domicilios y similares datos privados- a cambio de 70.000 pesetas al mes

[...] Esas personas eran, casi siempre, ciudadanos anónimos sobre los que los servicios secretos estaban realizando alguna investigación. “Yo sólo recuerdo dos nombres, porque eran los más conocidos: Leticia Sabater y Juan José Hidalgo”, afirma la funcionaria condenada.”

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