Lo veía ayer en “España Directo” (ese aglutinador de la caspa ibérica más rancia), y no me lo acababa de creer.

Y es que ya están aquí, han creado la playa familiar. Comandos paramilitares que, armados de polos marca Bursdberry o Lacojte, están dispuestos a abordar al transeunte con el único fin de conseguir convertir a Expaña (c) FJL en un país decente, algo que nunca debió dejar de ser. ¿En qué cabeza cabe que en la playa se pueda exhibir impunemente algo tan atroz o anormal como un pezón?

Y es lógico. Sé de buena tinta que se han dado casos como el siguiente:

– “¡Niño! ¡Cómete el bocadillo de salami y deja de mirarle las tetas a la rubia!”

Una vergüenza, oiga. Y es que cualquier día ven a dos señores con bigote dándose el filete y les da por pensar que tienen derecho a estar en la misma playa que nosotros. Y hasta ahí podríamos llegar, espero que lo tengan en cuenta para próximas campañas.

Permanezcamos a la expectativa, ésto sólo es la punta (con perdón) del iceberg.