Será el nombre del documental que en abril de 2008 gane el Pulitzer. Estará producido por la CNN y protagonizado por la señora que llevará Cuba a ser un país de orden y libertades. Describirá cómo la secretaria de estado afirmó desde el inicio de la enfermedad de Castro que la idea de invadir Cuba era rocambolesca, y que lo mejor era dejar a la democracia fluir en pos de su propia naturaleza, o algo así. Norteamérica será el pueblo elegido por Dios para la salvación de los cubanos. Un amigo. Un hermano. No abandonéis la isla, primos de sangre, que en menos de un mes estaremos ahí, sin necesidad de armas. La sinceridad de mis palabras nos abrirá las puertas.

El documental, llevado incluso a la gran pantalla, describirá exhaustivamente el proceso de transición a la democracia gracias al Tío Sam, pero citará solo de pasada de los anteriores métodos utilizados para conseguir la conversión de Cuba. Apenas se hablará del intento de invasión en Bahía de Cochinos de la mano de JFK, donde más de trescientas personas perdieron la vida.

Tampoco del eterno embargo y bloqueo, verdadero generador de escasez en la isla. Seguramente tampoco cite los pacíficos y democráticos métodos utilizados por la CIA en el resto de países latinoamericanos que no pudieron resistir como sí lo hicieron los cubanos. No hablará de los golpes y dictaduras esparcidas por toda Sudamérica, ni de los 3.000 desaparecidos de Chile o 30.000 en Argentina. Qué gran documental. Estoy deseando verlo.