Hay quien no le ve utilidad. Sin embargo es diáfana como el día. La monarquía les alegra la vida a aquellos que no tiene donde caerse muerto. Los del montón malo. Los que no se pueden permitir ir por la vida trincando la teta que se le antoje. Y ahora dicen que la foto es de hace tres años, como si eso les otorgara el perdón del cielo. Bienaventurado Enrique de Inglaterra, que les alegra la vida a tantos. Bienaventurada la monarquía.

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