agosto 2006


Las modas americanas sembraron tendencias allá durante la caída del glamour francaise, tras lel Segundo Horror Mundial. Luego con Reagan se impusieron las gorras de beisbol y las camisetas estrelladas. Ahora el War Fashion se impone. Así es USA. Neutral, pacificador, salvador de almas. Baratitas y de todas las tallas, oiga.

Hay quien no le ve utilidad. Sin embargo es diáfana como el día. La monarquía les alegra la vida a aquellos que no tiene donde caerse muerto. Los del montón malo. Los que no se pueden permitir ir por la vida trincando la teta que se le antoje. Y ahora dicen que la foto es de hace tres años, como si eso les otorgara el perdón del cielo. Bienaventurado Enrique de Inglaterra, que les alegra la vida a tantos. Bienaventurada la monarquía.

Ya termina la pesadilla. Es la hora de depurar responsabilidades. Hay incendiarios de mechero y otros de lengua. Aunque estos últimos ya los aguantamos todo el año.

Impresionante vista satélite hace exactamente una semana

Continuamos nuestro peregrinar por las bravías y vírgenes playas de esta nuestra Hispania zapateril. Acabo de regresar de una breve visita familiar a las tierras donde John Waine se hizo un hombre: Almería. Esa tierra maravillosa y desértica del sudeste español. Allí podemos disfrutar de la belleza del Cabo de Gata, famoso por la canción de Pepe Da Rosa, pero también por su condición de Parque Natural.

Sus playas, vírgenes, de arena limpia y pedrusco rodao, tienen el agua más cristalina de todo el litoral español. Lástima que allí no sople el mismo Levante que en Cádiz, para así barrer del mapa a tanto desalmao.

La localidad de Carboneras, sita en Cabo de Gata, dispone de varias playas que todo fiel de Neptuno debe visitar al menos una vez en su vida. Entre ellas la playa de Los Muertos, de difícil acceso y nombre chungo, pero de un líquido elemento que hacer honor a su bondad de incoloro. Ha sido considerada recientemente Reserva de la Biosfera.

Carboneras, y en concreto su ayuntamiento, es también famoso por animar y permitir la construcción en pleno parque natural de un hotel que bien podrían nombrarlo Vandellós III a tenor de su forma. Esta es la playa del Algarrobico.

Afortunadamente la Junta de Andalucía va a comprar la finca del hotel para proceder a su demolición, y rectificar así una defensa que ha ejercido durante años. Este milagro no sucederá en El Palmar, en Cádiz, comentado hace unos días, donde sí que el Resort previsto para construir va viento en popa.

Galicia se quema. Intereses económicos (lo de siempre) se apuntan como las principales motivaciones tras los pirómanos responsables de tal barbaridad. Y sale la ministra del ramo y hace unas declaraciones pelín arriesgadas (sobre todo sin dar pruebas, es de suponer que las tiene):

” algunos de los autores podrían ser ‘personas con actitudes despechadas por no haber sido contratados en brigadas forestales’ “

Portada de cierto periódico de hoy:

Crispa, que algo queda.

Pues que resulta que un fotógrafo de Reuters usaba el Photoshop para darle más “realismo” a las fotos que tomaba en Líbano.

Por lo visto la liebre saltó en varios blogs.

Estaba pensando yo en qué montajes hay últimamente por estos lares dignos de tanto revuelo cuando en la web de Ignacio Escolar me topé con esta entrada de la wikipedia:

Las mentiras de los agujeros negros del 11-M

Pero no tiene comparación ¿no?

…pero lo he visto y no he podido evitarlo.

vía Radiocable

Será el nombre del documental que en abril de 2008 gane el Pulitzer. Estará producido por la CNN y protagonizado por la señora que llevará Cuba a ser un país de orden y libertades. Describirá cómo la secretaria de estado afirmó desde el inicio de la enfermedad de Castro que la idea de invadir Cuba era rocambolesca, y que lo mejor era dejar a la democracia fluir en pos de su propia naturaleza, o algo así. Norteamérica será el pueblo elegido por Dios para la salvación de los cubanos. Un amigo. Un hermano. No abandonéis la isla, primos de sangre, que en menos de un mes estaremos ahí, sin necesidad de armas. La sinceridad de mis palabras nos abrirá las puertas.

El documental, llevado incluso a la gran pantalla, describirá exhaustivamente el proceso de transición a la democracia gracias al Tío Sam, pero citará solo de pasada de los anteriores métodos utilizados para conseguir la conversión de Cuba. Apenas se hablará del intento de invasión en Bahía de Cochinos de la mano de JFK, donde más de trescientas personas perdieron la vida.

Tampoco del eterno embargo y bloqueo, verdadero generador de escasez en la isla. Seguramente tampoco cite los pacíficos y democráticos métodos utilizados por la CIA en el resto de países latinoamericanos que no pudieron resistir como sí lo hicieron los cubanos. No hablará de los golpes y dictaduras esparcidas por toda Sudamérica, ni de los 3.000 desaparecidos de Chile o 30.000 en Argentina. Qué gran documental. Estoy deseando verlo.

Ni el positivo de Landis, ni los 4.000 proyectiles sobre el Líbano, ni el vacío de poder en Cuba, ni el proceso de paz en suspenso estival, ni los bañistas salvando a los pobrecitos en cayucos, ni las reclamaciones ni disculpas por lo del Prat. Hoy la imagen que arrasa en los informativos y portales son los leñazos que se han pegado estas criaturitas. A mí no me suenan las caras. Dicen llamarse Juanvale y Froi. Si alguien conoce a sus familias, por favor, recoganlos en el puesto de Cruz Roja, junto al chiringuito.

 

Ayer emitió La 2 el último capítulo de La Carrera Espacial, dentro de su espacio Grandes documentales –ya saben, ese de las cuatro de la tarde a diario–.  Esta miniserie, producida por la BBC, magnífica, novelada, trata de la desesperada lucha por la conquista espacial de las dos grandes potencias en plena Guerra Fría. Por una vez amortizamos el perraje soltado por la estatal y no echamos la siesta a costa de del rubio que come arácnidos en Kazajstán o la apasionante vida en la Antártida (esta empieza el lunes).  

La Carrera Espacial nos recuerda que el primer paso en pegar petardazos a la estratofera fue cosa de los nazis. Inventaron el V2, el primer misil para entendernos. Machacó Londres desde la costa francesa, devastando todo a su paso. Era un arma imbatible. Los nazis no pudieron aprovechar todo su potencial. El avance aliado era irreversible. Aquí tenéis uno de los pocos ejemplares que quedan, en el Imperial War Museum de Londres. La foto la hicimos en una excursión con unos amiguetes.

  

El misil se sustenta en una base regada de muñecos de plastilina tallados por niños malheridos y mutilados de guerras actuales. Es sobrecogedor. 

El cohete de marras lo inventó el ingeniero Wernher von Braun gracias a la muerte de varias decenas de miles de judíos (murieron más personas en la construcción de los cohetes que en el bombardeo de los mismos). Este señor fue reclutado luego por los americanos, y fue la cabeza pensante de los proyectos Saturno y Apolo. El documental narra su epopeya espacial y la de su contrincante soviético, el ingeniero Sergei Korolev, el pavo que puso en órbita el Sputnik-1. Ya ven, la de criauritas que tuvieron que morir para que Amstrong se trajera cuatro piedras del Mar de la Tranquilidad. Así es la condición humana.

 Definitivamente no me libro de los documentales de bichos, que no aguanto. Aquí tienen la Guía TV mostrando un orangután junto a la descripción del documental británico. O quizá es la foto de Wernher von Braun antes de que Eisenhower le pagara la rinoplastia.

Pues ya me tienen harto. Desde que el otro día la liaran los trabajadores de Aena Iberia en El Prat, no paro de oir en las insignes (?) tertulias expresiones del tipo “En otro país no pasan estas cosas”, “una vez más quedamos en evidencia”….

Es lo que yo llamo “chovinismo inverso”. Todo lo que ocurre aquí es peor, más grave o más feo. Nuestros políticos son todos unos corruptos y nuestros deportistas unos dopados. Eso sí, viene uno de fuera comiendose las erres o con las sandalias con calcetines y nos bajamos los pantalones para lo que monsieur quiera. Ellos nunca se equivocan, en el resto de países todo es perfecto y maravilloso.

Pues miren, igual tienen razón y aquí somos unos zoquetes, quizá es cierto que en Expaña todo va mal y somos la vergüenza de la ONU, la OTi y la FIFA. Pero no me la intenten meter doblada, que por ahí fuera también cuecen habas:

Toque de queda y miles de coches ardiendo en las calles de Paris

Un apagón deja a oscuras a tres estados en EEUU

Inglaterra sufre una oleada del “mal de las vacas locas”

Y son sólo los tres primeros ejemplos que se me han venido a la cabeza.

Ni que decir tiene que si cualquiera de esas tres circunstancias hubiera ocurrido al sur de pirineos sacaríamos pecho y proclamaríamos a los cuatro vientos… “Es que a la hora de liarla, andesté un españó…”. Pues me da a mí que no, incluso en ésto creo que no pasamos de cuartos de final.

P.D:  Sánchez-Dragó se ha incorporado a la tertulia de Punto Radio. Preveo grandes mañanas de gloria.

El Conde Draco lo omitía en sus aritméticas y espectaculares apariciones. Los romanos no lo conocieron. Sólo los árabes se atrevieron aquí a darle nombre y forma. Dado que gran parte de la generación actual no recibe formación desde que terminó Barrio Sésamo y el resto le tiene jindama a lo moruno por mor de ciertos revisionistas de moda, hoy impartiremos una clase extra gratuita y al margen de la LOCE 2.0. Sí señor, como ya han imaginado, hablamos del ZERO.

 Así, con zeta, a lo japo de Midway. Es la moda. Cocacola ahora lo presenta como estandarte de lo esbelto y lo sano, atribuyéndose una grafía ya divulgada hasta lo imposible por el rey del buen rollo, Mr. Zapa, y sus detractores, los que propugnan el zero patatero (zp). Pero antes llegaron los cerveceros buscando clientela entre las preñadas, y mucho antes la comunidad homosexual. También se lo puso el infame Peter Hyams a su única cinta decente antes de que así bautizaran los señores invidentes a su cadena de radio. Observamos entonces que un concepto tan universal e imprescindible queda a merced de las multinacionales. El zero es dinero. La única aportación filantrópica son las de Chiquito de la calzada como nueva locución anatómico-sexual y la de Gregorio XIII en su calendario, a modo de primer año DC. Sólo que esto último es burda mentira. El año cero no existe. El cero es elegante, sí señor. Es la cosa del mundo occidental. Cultivamos rosas en el estiércol. Y nos olvidamos de la pobreza cero, esa que no alcanzaremos antes de un siglo. La tolerancia cero, imposible de esculpir a cincel en el interior de las mente del maltratador, del kaleborrokeño o del alumno hijodeputa. E incluso nos olvidamos del déficit cero, esa entelequia absurda e inútil en la que se empeña tanto profeta del liberalismo. En sus casas y en sus hipotecas quisiera ver el déficit cero. Quizá en ellos pensó Cocacola. Lo que se ahorran en la glucosa se lo podrán gastar en gomina. 

…pero yo pienso que lleva varios días muerto y se están repartiendo el pastel. Al estilo del Generalísimo. Pongo la mano. Y si luego me equivoco, borro este post y santas pascuas, al estilo de Zapatero.

Lo veía ayer en “España Directo” (ese aglutinador de la caspa ibérica más rancia), y no me lo acababa de creer.

Y es que ya están aquí, han creado la playa familiar. Comandos paramilitares que, armados de polos marca Bursdberry o Lacojte, están dispuestos a abordar al transeunte con el único fin de conseguir convertir a Expaña (c) FJL en un país decente, algo que nunca debió dejar de ser. ¿En qué cabeza cabe que en la playa se pueda exhibir impunemente algo tan atroz o anormal como un pezón?

Y es lógico. Sé de buena tinta que se han dado casos como el siguiente:

– “¡Niño! ¡Cómete el bocadillo de salami y deja de mirarle las tetas a la rubia!”

Una vergüenza, oiga. Y es que cualquier día ven a dos señores con bigote dándose el filete y les da por pensar que tienen derecho a estar en la misma playa que nosotros. Y hasta ahí podríamos llegar, espero que lo tengan en cuenta para próximas campañas.

Permanezcamos a la expectativa, ésto sólo es la punta (con perdón) del iceberg.

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