O si no, no sé cómo interpretar este articulo de Antonio Burgos hablando del Écija y del sorteo de la Copa del Rey, que le ha emparejado con el Real Madrid.

La suerte del Écija Balompié es doble. No sólo le ha caído el Real Madrid, sino que no le ha tocado el Barcelona. Con su separatismo y su odio a España, las selecciones nacionales de la Señorita Pepis, la del Señor Ibarreche y la del Señor Maragall, han conseguido hacer odiosos a los equipos vascos y catalanes. De aquel Athlétic de Bilbao que caía simpático a España entera porque no fichaba extranjeros hemos pasado a éste, que lo que no ficha son españoles nacidos fuera de Vascongadas. El que cae simpático ahora en la España no separatista es el Real Madrid, símbolo de la nación. Si al Écija Balompié le hubiera tocado jugar con el Barsa no hubiera sido ni la pedrea, nadie paga por ver a unos tíos que no quieren ser españoles. Le ha tocado el Gordo de Gordillo, el Real Madrid, y ya están montando las gradas supletorias. ¿Para ver al Real Madrid? Sí, también. Pero, sobre todo, para ver a unos señores que no odian a España a patadas.

Ni me voy a molestar en analizarlo, además en Periodismo Incendiario lo hacen mucho mejor.