Ya pasó, por Dios.

¿No les da vergüenza? En lugar de enseñarles a cocinar buñuelos y huesos de santo, les inculcan los primeros rudimentos de la técnica del chantaje (“caramelo o susto”). En realidad, están creando una generación de concejales de urbanismo con el aplauso de los papás. “¿Y tú qué quieres ser de mayor, Kevin Jesús?”. “Yo, corruto“.

Texto completo en Libertad Digital (mal nos pese).

Anuncios