El product placement, o publicidad por emplazamiento, es un recurso publicitario muy común (cada vez más) por el cual los personajes de una serie o película interactúan con elementos comerciales dejando bien evidente la marca de los mismos. ¿Quién no recuerda la mesa del desayuno de médico de familia, repleta de productos de la casa Pascual? ¿Y esas latas de Mahou convenientemente asidas por los actores para que la marca quede de cara a la cámara?

Pues me lo contaban la semana pasada y no me lo creía. Resulta que en una de las tramas principales del capítulo del miércoles pasado de “El Comisario” el hijo de uno de los personajes (un tal Pope) por fín decidía matricularse en la FP.

Reconozco que me han sorprendido, aunque no sé si por el método usado para promocionar la Formación Profesional, o por lo pobre del argumento de la serie que permite encajar una trama tan “policiaca”.

¿Qué será lo próximo? ¿El portero de “Aquí no hay quien viva” promocionando las zapatillas kelifinder?

Vale, ha sido una maldad.

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