enero 2007


Ayer en el programa Enfoque, en la primera, nuestra ministra Carmen Calvo defendió a capa y espada las subvenciones al cine español y la nueva ley del cine. El debate, interesante en ciertos puntos aunque bastante aburrido en general, trató de no bajar hasta el nivel de berrinche político, cosa que no consiguió. Participaron Fernando Trueba y el presidente de la FAPA, Pedro Pérez. La parte contraria a la ministra la lideraba Iván Reguera, bloguero de Periodista Digital. Hay que decir que el PSOE fue muy astuto eligiendo a este chico como adversario, ya que durante el debate no fue capaz articular un solo fonema decente, con la de collejas que se le pueden dar a la Calvo en semejante situación.
Durante el debate se hizo una encuesta por SMS donde ganó el NO a las subvenciones al cine por un tremebundo 78%. Dato que bien poco nos aporta. Es como si Zapatero o Aznar pusieran la mejilla en plena Castellana por 0,20 euros la bofetada. La cola llegaría hasta las torres Kío.
La ministra se escudó en las ayudas que el estado también ofrece al teatro, la ópera, los museos y demás manifestaciones culturales. Al parecer el cine se lleva tan sólo un 12% del montante total de Cultura. Nos preguntamos entonces por qué las subvenciones son arma constante de los peperos de a pie. A mí, por ejemplo, no me gusta el deporte. Y sin embargo pago las ADO con mi irpf, sin ocurrírseme quemar a lo bonzo delante de Mercedes Cabrera. El tema es tan sencillo como que un tercio de los españoles está convencido de que los actores defienden al gobierno en todas las manifas con el único fin de obtener las ayudas. Y a partir de ahí todo va cuesta abajo. Que vaya panda de vagos snob, que si vaya circo de autobombo con los Goya, que vaya pintas, tos con media barba. Y a qué vienen a darnos lecciones de política si son unos simples actores. Que hagan buenas películas y no esas mierdas, y tal. El votante de derechas no suele ser muy amante del cine español. Lo considera pretencioso, aburrido y sobrado de tetas. Todo esto, y la estúpida actuación de nuestro director más internacional durante tras el 13-M, hacen que piensen lo que piensan. Y no seré yo quien intente convencerlos, porque parte de razón tienen. La pregunta no es si el cine debe subvencionarse o no, sino considerar el cine arte u ocio. Porque si es lo primero no hay más que hablar, pero si es lo segundo, vamos listos. El arte es una expresión puramente humanista, subjetiva y casi oligárquica. Y yo sé que el toreo es arte, pero porque me lo dicen, no por otra cosa. Y si uno prefiere Rocky Balboa a la Coixet, a ver cómo lo convences.

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Me pasé, lo reconozco. Ví un titular llamativo y una redacción cuanto menos explícita y me lancé, como bloggero bloguero compulsivo que soy, a postear sin ningún tipo de miramientos, recato o respeto a esas miles y miles de familias cristianas que nos lee diariamente y están preocupadas por la lacra de la homosexualidad.

Por suerte, se han cruzado en mi camino unos “buenos cristianos” que me han hecho ver lo inadecuado e intolerable de mi actuación:

Gracias amigos, me siento reconfortado.

(Video visto en El palimpsesto)

No hace mucho, en mi irrefrenable empeño de adquirir el más potente mp3 del mercado al precio más asequible, visité un PcCity. Aquellos días comenzaba la fiebre del cacharro. Yo, por supuesto, deseaba el de mayor capacidad. Al menos que cupiera una peli (lo que me sigue fascinando poder decir que llevo en el llavero El bueno, el feo y el malo).

Ensimismado estaba frente a expositor en la ardua tarea de elegir modelo, más de diez entre marcas buenas y clones taiwaneses. A esto que un padre y su hija pegados a mí debaten cuál modelo elegir. El padre ya tiene un pendrive, pero se le ha quedado pequeño. Su cara no me era desconocida. Era Ignacio García, diputado al Parlamento de Andalucía por Izquierda Unida. De repente aparece un señor con perilla y saluda a Ignacio. El individuo es el cantautor Javier Ruibal. Los dos son paisanos míos.

–Hola Javier, cuánto tiempo.
–Qué tal, Ignacio. De compras ¿no?
–Sólo echaba un vistazo. Necesito un aparato nuevo de estos.
–Ah, uno de esos artilugios que la sociedad hace creerte que necesitas, ¿no?

Al final me hice con el aparato. Y, sinceramente, no lo uso tanto como tenía pensado.

Los primos cenaron juntos, se tomaron las uvas y tomaron cerveza hasta las cuatro de la madrugada, posteriormente descansaron varias horas, hasta que a las diez de la mañana comenzaron de nuevo a beber.

Sin embargo, dado el estado de embriaguez que presentaban, decidieron acostarse vestidos en la misma habitación, el procesado en la cama pequeña y en la grande su primo.

Aproximadamente una hora y media más tarde, el primo se despertó sobresaltado, con los pantalones y calzoncillos bajados y con un fuerte dolor en el ano.

Pues sí, es verídico.

…en la popularización de Internet como medio de masas. Si los sucesivos planes de modernización de los hogares españoles llevados a cabo desde los ministerios oportunos no habían tenido el éxito esperado, y las altas tarifas de las distintas operadoras hacían el resto a la hora de frenar la “incorporación digital”, ayer sábado se desplegó el arma definitiva que hará que ahora sí muchos indecisos acaben pagando el alta en la operadora de turno… el fútbol.

Y es que desde ayer es posible ver en los principales medios digitales patrios los resúmenes de los partidos de liga que se hayan disputado minutos antes. No sé si es que han tardado tanto en darse cuenta de que era necesario, en superar los inconvenientes contractuales con los propietarios de los derechos, o si es que el “modelo youtube” les ha hecho abrir los ojos y ver que hay una audiencia potencial enorme. Pero la cuestión es que es un avance.

¿Qué será lo próximo? ¿Corridas de toros online? ¿”Dolce vita” bajo demanda, por streaming?

Muchos son los que piensan que Alatriste se llevará este domingo el gato al agua en la que será la vigésimo primera gala de entrega de los Premios Goya. Algunos tienen el valor de sostener semejante aseveración incluso después de haber visto la película. Sin embargo, el fallo de otros premios patrios ya entregados a día de hoy y la tenue esperanza que aún nos es obligado tener en el renacimiento de la raza humana hacen pensar que Díaz Yanes está condenado a ser un convidado de piedra en la ceremonia y que su espadachín renacentista se irá de allí con el morral más vacío que otra cosa.

Sólo el recelo visceral –osease la pelusilla– que muchos de los miembros de la academia le tienen a Almodóvar y el hecho de que Guillermo del ToroEl laberinto del fauno– sea un director foráneo, compita por México en los Oscar y tralará, tralará… pueden hacer que de rebote la adaptación cinematográfica del best seller de Reverte salga de la gala con buen percal en las alforjas. Aunque lo más probable es que Alatriste cierre la noche con un par de premios técnicos y gracias. Lo cual, visto el producto final, resulta incluso excesivo.

Texto completo de El Confidencial

Hay dos maneras de conquistar Hollywood. Una es mamando falos gerentiles y la otra es creando arte. La pega de esto último es que es requisito imprescindible ser artista, y además nadie te garantiza que no acabarás arrodillado bajo una lujosa mesa de nogal lacado. Al fin y al cabo, aunque estés ungido por la gracia divina de la creatividad más absoluta, te hacen falta perras para sacar el proyecto adelante.

Guillermo del Toro conquista la meca del cine. Él es gordo, feo y excéntrico, pero sobrado de ingenio. Él hace arte, no como otros. El dinero se lo ponen los españoles. De su México natal bien poco pudo sacar. En su primer largo, Cronos (para mí el mejor hasta que llegó el Fauno), casi se arruina. El estado mexicano no se atrevió a apostar por un filme de ciencia ficción. Pues claro, después de casi un siglo a base de Cantinflas, a ver a qué venía éste con bichos y marcianos.

Tuve la suerte de charlar con él cinco minutos durante un congreso sci-fi en Cádiz. Me siguió la corriente (este estúpido gringo pertenece a esa gran masa que me paga, así que le aguanto) con mucha educación e interés, aunque me guardé de decirle que su última película entonces, Hellboy, era un truño de cuidado. Me hizo este autógrafo, a tamaño folio, muy chulo:

El joven mexicano se ha curtido. Se ha refinado en su propio estilo y sabe hacer maravillas a partir de imágenes oníricas muy personales y aparentemente inenarrables. El Laberinto del Fauno es una película que nadie debe perderse, y la considero la gran ganadora de los próximos Óscar y Goya, tan sólo habiendo llegado a las candidaturas. Junto a Infiltrados, de Scorsese, es lo mejor que este año nos depara la Gala. Dejen ya a Almodóvar, que está muy visto. Mis apuestas, tomen nota.

El Laberinto del Fauno está nominada para los Oscar en 6 candidaturas: Película de habla no inglesa, guión original, fotografía, dirección artística, banda sonora y maquillaje.

También tiene 13 nominaciones a los Goya: mejor película, director, actor, actriz, actriz revelación, guión original, música original, fotografía, montaje, dirección artística, maquillaje, sonido y efectos especiales.

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