El gobierno francés mete entre rejas a un internauta por descargar 400 películas a través de la red P2P. Bien podían haberlo encerrado por el simple hecho de dedicar tantas horas a una tarea tan estéril como almacenar películas en el disco duro de manera indiscriminada.

Los franceses se pasan de listos y pecan de defensores de la propiedad intelectual. Con la nueva ley si descargas ilegalmente cualquier obra artística, aunque sea sin ánimo de lucro, vas al trullo. Deberían leer estos gabachos a Vernor Vinge y entender que tales penas podrán tener validez en esta década, que lo dudo, pero serán papel mojado para la siguiente. El sino del hombre moderno y su entelequia tecnológica está abocada a la singularidad tecnológica, que no es más que un punto en el tiempo donde inteligencia artificial superará a la humana en todos los campos y las consecuencias posteriores serán impredecibles e indescifrables por un humano.

Para esta singularidad “inteligente” todavía queda un cacho. Pero sí que adviene sin demora la singularidad tecnológico-artística. Hoy Emule y Torrent hace que millones de discos duros en todo el mundo compartan ARTE al igual que hace veinte años prestábamos los vinilos entre nuestros amigos. Quizá acaben vetando de manera definitiva el software P2P, cosa que dudo, pero aún así la singularidad es imparable. Los soportes de música, video, imágenes y libros serán cada vez más minúsculos y la comunicación más abierta, eficaz y multitudinaria. Al igual que los teléfonos bluetooth comparten mensajes de manera segura, global y sin licencia, sin atravesar nodo de datos, llegará un día que TODA la información mundial será UNA, sin control, sin censuras, porque las fuentes de energía, los soportes y los medios serán como jamás los hayamos imaginado. Los derechos de propiedad intelectual NO EXISTIRÁN. Están abocados a la mutación irrefrenable hacia otras formas de conservación de la creación artística. El arte no será entonces un medio de vida como hoy lo conocemos. Y esto no lo para ni la ley francesa, ni la SGAE, ni canon que valga.

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