Muchos son los que piensan que Alatriste se llevará este domingo el gato al agua en la que será la vigésimo primera gala de entrega de los Premios Goya. Algunos tienen el valor de sostener semejante aseveración incluso después de haber visto la película. Sin embargo, el fallo de otros premios patrios ya entregados a día de hoy y la tenue esperanza que aún nos es obligado tener en el renacimiento de la raza humana hacen pensar que Díaz Yanes está condenado a ser un convidado de piedra en la ceremonia y que su espadachín renacentista se irá de allí con el morral más vacío que otra cosa.

Sólo el recelo visceral –osease la pelusilla– que muchos de los miembros de la academia le tienen a Almodóvar y el hecho de que Guillermo del ToroEl laberinto del fauno– sea un director foráneo, compita por México en los Oscar y tralará, tralará… pueden hacer que de rebote la adaptación cinematográfica del best seller de Reverte salga de la gala con buen percal en las alforjas. Aunque lo más probable es que Alatriste cierre la noche con un par de premios técnicos y gracias. Lo cual, visto el producto final, resulta incluso excesivo.

Texto completo de El Confidencial