Yo lo veo como un primer paso hacia la recuperación de la credibilidad de los debates parlamentarios. Hemos pasado del:

  • Eres un chorizo.
  • Tú más.
  • Reconoce que has *****
  • Que cara tienes, eso será cuando tú reconozcas que cuando gobernabas habías *****.
  • No, porque tú antes habías ******
  • ¡¡¡Y tú mas!!!

A otro modelo de debate más irónico, con más ingenio y, de largo, más entretenido.

  • Bermejo: “Les agradezco el recibimiento amable que me han dispensado y, sobre todo, que no me hayan acusado también de ser el responsable del calentamiento global o del Big Bang.”
  • Acebes: “No hemos venido a hacer gracietas, y menos con este tema.”
  • Bermejo: “Para ilegalizar a un partido hacen falta pruebas. Sé que usted tiene una escasa experiencia en los tribunales, pero le invito formalmente a que se venga usted conmigo al ministerio; tenemos allí un cuadro que colgar, que es el suyo, y mientras le colgamos, que estaré encantado de hacerlo con usted, le voy a explicar cómo se plantea un proceso de esos y me va a entender, estoy seguro”. […]
  • Zaplana: “Le recibo con todo el afecto del mundo” […]
  • Bermejo: “Quizá usted, de ordenación del territorio y de ladrillos me pueda dar lecciones, pero no en el ámbito del derecho, señor Zaplana”. […]
  • Michavila: “Su intervención ha sido bochornosa e impropia de un ministro de Justicia, que es el notario mayor del Reino. Me alegro de verle hoy aquí. Es usted por fin político, solo político y nada más que político.”
  • Bermejo: “No sabe cómo me gusta poder darle la bienvenida, pero ya sabía que era difícil, porque el diputado ausente rara vez aparece”.

Cierto es que igual así no se avanza nada en los debates parlamentarios, pero al menos nos echamos unas risas ¿no? Gracias, Bermejo.

Anuncios