La proclamación de la justicia y la proclamación de la fe es un matrimonio indisoluble. Tanto sentido tiene ir a buscar a un chaval a la salida de la cárcel como juntarnos a celebrar la resurrección de Jesús”

Es lo que dice uno de los tres sacerdotes de la parroquia de Madrid que quiere cerrar el arzobispado porque las misas “no se atienen a las reglas eclesiásticas”.