En el año 2003 el PP nos ganó por 400 concejales. En el año 2007 el PSOE ha ganado por más de 800 concejales. El PP ha obtenido una mínima ventaja en votos, que se debe, exclusivamente, a los resultados en la ciudad de Madrid, sin los cuales el PSOE habría logrado 250.000 votos más que el PP.

Pepe Blanco, en la noche de las elecciones. El ejercicio de excluir a Madrid capital del cómputo ha sido bravamente denostado en la mañanas radiofónicas de estos tres últimos días. No seré yo quien defienda con frecuencia los fondos y las formas de Blanco, pero también pienso que es una interesante reflexión. Y nada despreciable. Me explico.

El PP ha sacado en Madrid 388.745 votos más que PSOE. A nivel nacional este diferencial es de 155.991. Esto quiere decir que, ciertamente, si Madrid no existiera, el PSOE aventajaría a PP en 232.754 votos. Esto, aunque parezca absurdo, sí tiene una traducción suculenta de cara a las generales, que son las que realmente interesan a Pepiño. Estos 388.745 votos se traducen en 16 concejales de diferencia para las municipales, con unos resultados de 56% PP y 31% PSOE, pero sólo equivaldrían a ocho diputados por la provincia de Madrid aplicando estos porcentajes. Eso contando con que el PP en toda la provincia y en las generales mantuviera la ventaja de las municipales, cosa que jamás ha ocurrido. Con ocho diputados el PP no tiene ni para empezar. Todavía le quedan otros ocho para alcanzar al PSOE, considerando los resultados de 2004. Zapatero debería repartir varias decenas de Sebastianes por las capitales de provincia para conceder a Rajoy el resultado que tanto sueña.