Las feministas anti-Axe descansan para pasarle el testigo a la Apostólica-Romana. Este año, entre reportajes fotográficos blasfemos manipulopolíticos y auncios de matamoscas con lesbiana incluida, vamos listos.

El anuncio, aparte de magnífico, es respetuoso. Pero claro, es lo que tiene estar de brazos cruzados, que te entretienes mirando una mosca. Por cierto, lo han recortado. Al principio aparecía una escena de Abraham intentado sacrificar a su hijo.

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