La noción de genealogía personal diferencia y articula, con insuperable armonía, la consanguinidad y la conyugalidad, es decir, los lazos de co-pertenencia que surgen de la comunicación de la vida humana a los hijos y el vínculo de co-pertenencia, nacido del libre consentimiento matrimonial, que une como cónyuges a los padres. La razón y la experiencia demuestran, en todo tiempo y lugar, que el bienestar de los hijos con sus padres y entre éstos como esposos es una de las más importantes aportaciones a la vitalidad, al equilibrio, a la calidad humana y al bien común de la sociedad.

Genealogía personal contra despersonalización sexual reproductiva, un artículo del semanario Alba. Dirigido a padres y madres doctorados en teología antropogenealógica . Tan descifrable como el último anuncio de Calvo.

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