La oncología española está de buenas. Hoy El País publica un reportaje sobre El primer Atlas municipal de mortalidad por cáncer en España, realizado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, que depende del Ministerio de Sanidad. A tamaño trabajo de investigación le acompaña la interpretación en los orígerenes de dichas mortalidades. Pues bien, al parecer los mapas son impecables, ya que son datos estadísticos inmutables y axiomáticos, pero la redacción y explicación son un trabajo nefasto, propio de un becario.
Como servidor no es doctorcito ni ha viajado por esas vastas tierras españolas en demasía, no queda más remedio que hablar de lo que conozco, la bahía de Cádiz. Y vayamos por partes. En los mapas de dicho Atlas, el rojo significa alta mortalidad de cáncer. Si analizamos cada mapa (cada tipo de cáncer) nos topamos con estos sorprendentes resultados:

Pulmón: La mayor frecuencia de casos se da en Andalucía Occidental y Extremadura. El estudio achaca el 100% de los casos al tabaco. Si consultamos la web del Ministerio de Economía y Hacienda, vemos que las ventas de tabaco son muchísimo superiores en la Comunidad Valenciana, Pais Vasco, Cataluña y Madrid. Esto no cuadra. Puede que se deba a la contaminación industrial, dicen. Estos señores no conocen cuan yermas y desiertas están las llanuras gaditanas.

Mama: Al parecer las zonas “ricas” son las que priman, según interpretan los señores doctores. La bahía de Cádiz aparece en rojo. Como todos saben, esta zona es donde habitan más multimillonarios por metro cuadrado de Europa. Yo, sin ir más lejos.

Pleura: Cádiz otra vez en rojo. Los doctores dicen que la causa en el amianto de las fábricas de uralita. Como todo el mundo sabe, aquí hay una fábrica de uralita por cada bar.

Útero: Aquí es donde los señores doctores y periodistas ponen la guinda. En esto Cádiz se lleva la palma. Las zonas costeras son donde con más frecuencia se da este cáncer. Al parecer está provocado en su mayoría por un papiloma. De ello se deduce que es la promiscuidad de las zonas turísticas el mayor desencadenante. Que es una manera fina de decir que como las gaditanas, mallorquinas y canarias son muy putas, es normal que se mueran. Déjame que piense, ¿las señoras turistas no suelen venir del interior hacia la costa y luego regresar al interior? ¿sólo se mueren las hembras concupiscentes y libidinosas que se quedan en la costa? Quizá estos doctores no conozcan la costa de Cádiz, donde el turismo mayoritario es familiar. Nada de juergas ibicencas hasta las mil ni espectáculos puteriles en Pachá.

Lo que sí ha quedado claro es la alta tasa de enfermos de cácer (de todo tipo) que ronda esta tierra. Las explicaciones, extraídas del Micho 1. Este estudio no ayuda a nada ni a nadie.

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