Hace varias semanas TVE emitió un capítulo de la serie Cuéntame donde se relataban los fusilamientos en 1975 de cinco terroristas de ETA y FRAP, los últimos fusilamientos de la dictadura. Durante los títulos de crédito finales aparecen las fotografías de los cinco terroristas y las imágenes de la tumba de uno de ellos en la localidad guipuzcoana de Zarauz. De fondo, suena la canción “Al Alba”, de Aute.

Los dos primeros, Juan Paredes Manot “Txiki” y Ángel Otaegi Etxebarria asesinaron al Subinspector de la Policía Nacional José Díaz Linares en San Sebastián. Los tres terroristas del FRAP habían atentado contra el teniente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil Antonio Pose Rodríguez.

Los medios afines a la derecha se han agarrado al este homenaje de TVE y denuncian la supuesta manipulación política de la televisión pública. Material desde luego no les falta.

La inmoralidad de la pena de muerte que cae sobre unos seres humanos de la mano de una dictadura es incuestionble. ¿Pero es lícito que la televisión pública haga homenaje a la tumba de un terrorista? ¿Cuánto de razón y de equivocado tenían los grupos terroristas durante la dictadura? ¿Eran los maquis también terroristas? Ante la duda los individuos españoles no pueden evitar que se activen los engranajes políticos que sisean en sus cabecitas y acaben decantándose en razón a su ideología. Si derechas, al paredon. Si izquierdas, ya veremos.

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