Lo leía y no lo creía. El impuesto sobre el patrimonio, ése que ya decidió eliminar la Comunidad de Madrid hace un tiempo, se ha convertido en la primera “gran” promesa electoral de ZP en el terreno fiscal.

El impuesto de patrimonio es un impuesto que grava la capacidad de pago adicional que supone la posesión de un patrimonio, además de intentar conseguir una mayor eficacia en la utilización de los patrimonios y ser un complemento del Impuesto sobre la renta de las persona Físicas.” Dicho de otra forma es un impuesto “para ricos”, ya que se le aplica a quienes, evidentemente, poseen el patrimonio suficiente como para verse afectado.

Que la derecha quiera bajar los impuestos es algo que me parece hasta cierto punto normal, dada su poca querencia al modelo público. Que la izquierda también prometa hacerlo puede tener un pase al tratarse de época electoral (casi todo vale con tal de arañar votos). Pero que la derecha prometa bajar las rentas a las clases más bajas y la izquierda a las clases más pudientes no hay por donde cogerlo.

Al menos los hay que se mantienen en su sitio.

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