Los seguidores de Indiana prefieren no saber detalles. Tomamos precauciones similares a las del Proyecto Manhattan. No le dimos el guión ni al equipo técnico. Tenían que leerlo en la habitación contigua a mi despacho. Ni a los agentes o a los actores. A los protagonistas les enviamos el libreto para que lo leyeran mientras un mensajero esperaba en su puerta para devolverlo en cuanto acabaran. Aun así, nos robaron 4.000 fotografías que hubieran desvelado la trama. Cuando el culpable contactó con una web, ésta no quiso tamaña responsabilidad y avisó al FBI. El responsable está ahora en la cárcel. Yo soy blando, pero con George no se juega.

Steven Spilberg, en El País.

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