Quizá no sea una historia de vida o muerte para Israel pero Washington la considera muy grave. Los norteamericanos aseguran que Israel está financiando el programa nuclear iraní con unos quince millones de euros anuales y es necesario adoptar medidas radicales cuanto antes.

Israel, efectivamente, está importando toneladas de pistacho iraní a través de Turquía para saciar la incontenible adicción de su población. La denuncia llega en un momento “muy delicado”, advierte el diario Yediot Ahronot, porque coincide con la Eurocopa y miles de aficionados israelíes se pasan las tardes apoltronados ante la pantalla y atiborrándose de ese fruto seco.

El embajador de Estados Unidos en Tel Aviv, Richard Jones, ha escrito una agresiva carta al ministro de Hacienda, con copia al primer ministro, Ehud Olmert, y a otros dos miembros del Gobierno, en la que exige que se interrumpa la importación “ilegal” de pistacho iraní.

Jones recuerda que Israel está incumpliendo una ley que prohíbe el comercio con países enemigos, al tiempo que ignora la amistad de Estados Unidos y el acuerdo de libre comercio entre sus países.

Más en Público

Anuncios