Estirando las piernas de la manera más inocente por el Paseo del Prado, nos tropezamos el pasado lunes con una concentración frente al hotel Ritz Madrid. Al otear grandes banderolas rojinegras auguré jaleo peliagudo, pero de cerca pudimos comprobar que era una protesta pacífica.

Al parecer el consejero de sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, presentaba en el hotel su plan de gestión de nuevos hospitales, interpretado por los trabajadores de la sanidad pública como una privatización en toda regla.

Me hubiera quedado gustosamente protestando allí con los camaradas, pero teníamos que tomar un avión para regresar al sur de España y disfrutar de nuestros magníficos médicos públicos en consultorios públicos de hospitales públicos.

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