Las sospechas de plagio vuelven a planear sobre el último trabajo de Enrique Bunbury. Dos días después de que se ponga a la venta su nuevo disco, Hellville de Luxe, la voz de un poeta marginal vuelve a mezclarse con la del popular cantante zaragozano.
Primero fueron los versos del madrileño Pedro Casariego Córdoba, utilizados por Bunbury sin citar su procedencia para el título y para algunos fragmentos de la canción El hombre delgado que no flaqueará jamás. Ahora son los versos del poeta vasco Joseba Sarrionandia, que también se reproducen en la misma canción.
La canción de Bunbury El hombre delgado que no flaqueará jamás incluía no sólo los versos de Casariego sino también los de Sarrionandia, versos conocidos por la canción de Ruper Ordorika titulada Ene Begiek (Mis ojos) que dicen “mendea eta segundua gurutzatzen diren legua… hurrin deritzan aberrian” (“En ese lugar donde se cruzan el siglo y el segundo …patria que se llama lejos”). La canción de Bunbury, invirtiendo el orden dice: “en aquella patria la que llaman lejos, allí me podréis buscar donde se cruzan un siglo y un segundo“. En otro momento, Bunbury canta: “Mis deseos no son ya sino nidos abandonados“. Y el poema de Sarrionandia: “Ene desirak iada ez dira habia abandonatuak besterik” (“Nuestros deseos no son ya más que nidos abandonados”).

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